“¡La voz de mi Amado!” (Cantares 2,8)

El místico no ofrece respuestas, sino que revela la presencia de Alguien que nos acompaña.

“Respondióle el marinero, tal respuesta le fue a dar: Yo no digo esta canción sino a quien conmigo va” (Romancero)

“Una palabra habló el Padre, que fue su Hijo, y éste habla siempre en eterno silencio, y en silencio ha de ser oído del alma” (San Juan de la Cruz)…

Salmo 125: La grandeza de Dios

            Estamos ante una oración de...

Nace una revista de estudios sobre Edith Stein

           El Centro de Estudios...

LA CENA DEL SEÑOR

  • Busca un momento en tu jornada para orar.
  • Haz despacio la señal de la presencia, mientras dices con calma...

El misterio de la Trinidad

- Busca un momento en tu jornada para orar. 
- Haz despacio la señal de la presencia, mientras...