Estamos frente a un Evangelio muy oportuno, porque nos ayudará a afrontar las diversas crisis que integran la vida humana.

Dejemos que esta palabra nos ilumine. Todo lo podremos comprender si nos permitimos al pregunta que se hacen los discípulos en la barca: «¿Quién es este, que hasta el viento y el mar le obedecen?».

Y ante esta pregunta que ellos se hacen nosotros nos deberíamos cuestionarnos preguntándonos ¿por qué se preguntan por la identidad de Jesús si ya llevan un buen tiempo con Él?...