Hemos comenzado el tiempo de Cuaresma. Fue el pasado miércoles. Y el inicio de esta peregrinación cuaresmal tuvo un signo muy conocido: la imposición de las cenizas. ¿Qué significa este gesto? Las cenizas nos recuerdan nuestra condición de creaturas, desmiente la autosuficiencia que a veces nos caracteriza. Pero también tiene significados muy luminosos. Recibe las cenizas aquel que espera un “día” más pleno y gozoso. Porque en este tiempo algo importante se está desarrollando silenciosamente en nuestro interior. Por eso la Palabra de Dios de ese Miércoles de Ceniza nos llamaba a “desgarrar el corazón” no las vestiduras, es decir, nos invitaba al trabajo interior. El evangelio acentuaba lo...