Otra vez el evangelio muestra a Jesús enfrentando la ideología del poder. Esta vez el poder sobre las personas: mujeres y niños, a los que se trataba como objetos de compra, venta, descarte.

Jesús sigue insistiendo que por este camino del poder no es posible mejorar el mundo, no hay que engañarse, como los discípulos, que creen que un poder “para el bien” ayuda. Deja en claro que el poder deshumaniza, descarta, excluye, porque quien ha entrado en la dinámica del poder se ha separado de Dios y solo se preocupa por su interés, su beneficio, en fin, se preocupa de que su egoísmo quede bien seguro y con eso no tener necesidad de convertir el corazón, la mirada, el pensamiento, la vida...

El evangelio de hoy es continuación inmediata del que escuchamos el domingo pasado. Los discípulos han discutido sobre quién es...

El evangelio de este domingo nos ayuda a profundizar aun más las enseñanzas del domingo pasado.

Otra vez todo sucede en el...

Después de curar nuestra sordera en la persona que algunos llevaron al encuentro de Jesús, hoy el Señor nos hará una pregunta...

La palabra de Dios de este domingo proclama la obra salvadora de Dios invitándonos a abrirnos confiados a un horizonte de vida y...