El cuarto domingo de Cuaresma nos ofrece un discurso de Jesús esencial para comprender nuestro peregrinar hacia la Pascua: Jesús es expresión del amor incondicional de Dios por toda la humanidad.

Este amor hace que Jesús sea luz para nuestra existencia. Y por esto mismo Jesús es salvador para todo el que se acerca a Él con fe. Esta salvación, además, implica la vida eterna. Una vida eterna que no sólo significa extensión sino también calidad...

Hoy tercer domingo de Cuaresma, el evangelio nos sorprende con una acción “extraña” al modo habitual del comportamiento de Jesús...

El camino de la Cuaresma no sería tal si no contempláramos la Transfiguración de Jesús. Somos invitados con los tres apóstoles...

Hemos comenzado el tiempo de Cuaresma. Fue el pasado miércoles. Y el inicio de esta peregrinación cuaresmal tuvo un signo muy...

Cada domingo la Palabra nos hace ver a Jesús continuando su misión, realizando la obra del Padre. Cada domingo la Palabra nos...