Continúa la polémica de Jesús en el templo de Jerusalén. Los que detentan el poder intentan desacreditar al que tiene autoridad. Una y otra vez se muestra que no pueden lograr su objetivo en el terreno de la vida cotidiana, en el diálogo que pone al descubierto la profundidad de los corazones. Por eso los poderosos, en lo social o lo religioso, terminarán crucificando a Aquel que tiene autoridad.

El domingo pasado, Jesús englobaba a los poderosos en la imagen de los “viñadores homicidas”. Hoy los describe en los “invitados al banquete” del rey que rechazan la invitación. Pero hace falta subrayar que las palabras de Jesús permanecen para siempre, por eso, no debemos quedarnos con la idea de...

«Por sus frutos los conocerán», estas palabras de Jesús son una luz que guía nuestro discernimiento. No son una concesión a...

Cada domingo escuchamos a Jesús plantear valores verdaderos, aquellos que tienen que vivir y difundir los que se dicen creyentes...

Si el domingo pasado Jesús nos dejaba un sabor amargo, con la parábola del siervo sin entrañas, una parábola que mostraba lo...

El domingo pasado Jesús nos enseñó el camino de la corrección fraterna, de la ayuda mutua para crecer y ser mejores. Hoy da un...