El tercer domingo de Adviento recibe un nombre particular. “domingo de Gaudete”, es decir, “del gozo, de la alegría”, porque ya está cerca el nacimiento del Salvador.

Así la primera lectura afirma: “Desbordo de gozo con el Señor, y me alegro con mi Dios”. En la segunda lectura, san Pablo pide a los tesalonicenses “estén siempre alegres”. Y en el Evangelio, Juan Bautista aunque no usa la palabra “alegría”, da testimonio de la luz, que es símbolo de alegría y de fiesta. Una luz que inundará el mundo, y por tanto también es motivo de gozo.

La liturgia nos hace escuchar, en la primera lectura, uno de los textos de Isaías más conocidos: el evangelista Lucas nos ha mostrado a Jesús leyendo este...

Seguimos caminando este nuevo tiempo litúrgico. Es un caminar lleno de esperanza que, como decíamos el domingo pasado, es la...

Hoy comenzamos el tiempo de Adviento. Un nuevo tiempo litúrgico que nos ayuda a adentrarnos en el Misterio de la Salvación.

La...

Hoy celebramos la fiesta de Cristo Rey. Esta fiesta fue instituida por el papa Pío XI, con ella pretendía que, ante los símbolos...

Hoy llega a nosotros la parábola de los talentos. Una de las parábolas de Jesús más conocidas. Como decíamos el domingo pasado...