Hoy escuchamos las parábolas finales de este capítulo 13 de san Mateo. Son cuatro: el tesoro en el campo, la perla de gran valor, la pesca abundante y el dueño de casa que saca de su arca lo nuevo y lo viejo.

Todas nos hablan de lo mismo: la alegría más grande de todas por todo lo vivido. Hace comprender que valió la pena lo elegido, lo trabajado, lo sufrido. Ahora todo cobra sentido.

Cuando escuchemos el dialogo entre Jesús y el joven rico estas parábolas llenaran de luz ese encuentro y nuestras propias respuestas a las invitaciones de Jesús. Porque lo que el joven rico no percibió es la alegría de una nueva amistad que Dios le ofrecía. Él solo vio lo que tenía que dejar. No captó el...

Continuamos escuchando las parábolas de Jesús. Sigue hablándonos del “reino de los cielos” o “reino de Dios”. aquello que fue su...

Las lecturas bíblicas de este domingo proclaman con certeza el poder de la Palabra de Dios, que es fuente de vida y de luz en la...

Durante los primeros capítulos del evangelio san Mateo se ha preocupado por dar a conocer las enseñanzas y acciones de Jesús. A...

El evangelio de hoy es una apremiante llamada de Jesús.

Sus palabras suenan muy desconcertantes, exigentes y comprometedoras y...